Ronquidos, otitis y amígdalas: cuándo intervenir sin miedo
- JOSE ANGEL BILBAO SUSTACHA
- 13 ene
- 4 Min. de lectura
No tienes tiempo?. Te lo resumo en 1 minuto
Roncar no es normal, pero no siempre significa operar.
Se valora cirugía cuando el ronquido es habitual, intenso y se acompaña de apneas, mal descanso o problemas de conducta/aprendizaje.
Drenajes timpánicos se indican si hay líquido persistente, pérdida auditiva u otitis repetidas con impacto en el desarrollo.
Vegetaciones se operan por síntomas respiratorios y del sueño, no por tamaño, y no bajan las defensas.
Amígdalas:
Reducción → cuando el problema es obstructivo (ronquido/apnea).
Exéresis completa → cuando predominan las infecciones repetidas.
La edad no decide sola: se opera por indicación clínica.
Drenajes: desde el primer año si hace falta.
Vegetaciones: habitualmente desde los 2–3 años.
Amígdalas: antes de los 3 si hay apnea; infecciones, más a partir de los 4–5.
Se pueden combinar cirugías en una sola intervención.
Objetivo final: mejorar audición, respiración, sueño y calidad de vida.

Si tu hijo ronca, respira con la boca abierta, encadena otitis o parece no oír bien, es probable que alguien haya mencionado estas palabras que generan dudas (y a veces miedo): drenajes, vegetaciones o amígdalas.
La pediatría y la otorrinolaringología infantil han cambiado mucho en los últimos años.Hoy el mensaje es claro: no se opera por rutina, se opera cuando hay criterios bien definidos y un beneficio real para el niño.
Vamos paso a paso.
Drenajes timpánicos: no son “poner tubos por si acaso”
Los drenajes (tubos de ventilación) permiten que el oído medio se ventile y no acumule líquido de forma persistente.
¿Cuándo se recomiendan hoy?
Las guías coinciden en que no basta con “tener líquido”. Se valora la cirugía cuando hay:
Derrame en el oído medio persistente más de 3 meses
Pérdida auditiva objetivable o sospechada
Impacto en el lenguaje, la atención o el aprendizaje
Otitis agudas muy repetidas, sobre todo si afectan a la audición
Lo importante para las familias
La audición mejora de forma rápida
No “estropean” el oído ni crean dependencia
Suelen expulsarse solos en meses
Reducen infecciones y molestias, no las aumentan
Las vegetaciones (adenoides) están detrás de la nariz. Cuando crecen demasiado, pueden convertirse en un auténtico tapón respiratorio.
Síntomas típicos
Respiración bucal persistente
Ronquido habitual
Mocos crónicos todo el año
Voz nasal
Sueño inquieto o no reparador
Otitis de repetición

Recomendaciones actuales
No se operan por tamaño, sino por síntomas
Son especialmente relevantes cuando afectan al sueño y la respiración
A menudo se asocian a drenajes si hay problemas de oído
👉 Quitar las vegetaciones no baja las defensas: el sistema inmune infantil tiene muchos otros mecanismos de protección.
Indicaciones más aceptadas
Apnea del sueño o ronquido intenso con pausas respiratorias
Amigdalitis bacterianas muy frecuentes y bien documentadas
Dificultad para tragar, hablar o respirar
Complicaciones (abscesos, infecciones graves)
La recuperación es algo más lenta que en vegetaciones, pero los beneficios en los casos bien indicados suelen ser claros.
Roncar: ¿es motivo para operar?
Este es uno de los puntos que más dudas genera.
La respuesta corta
👉 Roncar, por sí solo, NO es criterio para operar.
¿Cuándo el ronquido sí importa?
Cuando es:
Habitual (la mayoría de las noches)
Intenso (se oye desde fuera de la habitación)
Acompañado de otros signos
Señales de alarma
Pausas respiratorias (apneas)
Sueño inquieto o despertares frecuentes
Respiración bucal constante
Sudoración nocturna
Somnolencia diurna o irritabilidad
Bajo rendimiento escolar
Falta de crecimiento en casos más severos
En estos casos hablamos de trastorno respiratorio del sueño, y aquí sí puede estar indicada la cirugía (vegetaciones, amígdalas o ambas).
¿Reducción o exéresis completa? Qué se hace hoy y por qué.
La cirugía ORL infantil actual es más precisa y personalizada.
Amígdalas
Reducción (amigdalotomía):Preferida cuando el problema es obstructivo (ronquido, apnea), sobre todo en niños pequeños sin infecciones repetidas.Menos dolor, menor riesgo de sangrado y recuperación más rápida.
Exéresis completa (amigdalectomía):Indicada cuando predominan las infecciones bacterianas repetidas o hay complicaciones.Recuperación más lenta, pero elimina el foco infeccioso.
Vegetaciones
En las vegetaciones, lo habitual es la exéresis completa, ya que:
No son imprescindibles
El problema es su crecimiento
La reducción parcial no aporta ventajas claras
👉 La pregunta correcta no es “¿qué técnica es mejor?”, sino qué problema tiene el niño.
¿Hay una edad recomendable para estas cirugías?
La respuesta es clara: no se opera por edad, se opera por indicación clínica, aunque la edad sí influye en la decisión.
Drenajes timpánicos
Pueden colocarse desde el primer año de vida
Son frecuentes entre 1 y 4 años
La clave es la repercusión auditiva y en el lenguaje, no la edad
👉 No se retrasan por ser pequeño si hay impacto claro.
Vegetaciones (adenoides)
Más habituales entre 2 y 6 años
Se suelen operar a partir de los 2–3 años
Antes de esa edad solo si hay:
Obstrucción respiratoria importante
Apneas claras
Infecciones muy sintomáticas
Amígdalas
Por obstrucción o apnea:Se pueden operar incluso antes de los 3 años si el problema es significativo, con vigilancia estrecha y técnicas conservadoras.
Por infecciones repetidas:Más habitual a partir de los 4–5 años, cuando se confirma una historia infecciosa clara.
¿Se pueden hacer varias cirugías a la vez?
Sí, y es frecuente:
Vegetaciones + drenajes
Vegetaciones + amígdalas (sobre todo en apnea del sueño)
Una sola intervención para evitar anestesias repetidas
Entonces… ¿operar o esperar?
La clave no es el nombre de la cirugía, sino cómo afecta el problema a la vida diaria del niño:
¿Oye bien?
¿Duerme bien?
¿Respira bien?
¿Aprende y se desarrolla con normalidad?
Cuando la respuesta es no, intervenir no es exagerar: es tratar.
Para llevarte a casa
Estas cirugías buscan mejorar calidad de vida
Las indicaciones actuales son más estrictas y personalizadas
Roncar no siempre es normal, pero tampoco siempre es quirúrgico
Reducir no es “hacer menos”: es hacer lo adecuado
Valorar bien y a tiempo evita problemas mayores



Comentarios