¿Debemos hacer revisiones deportivas a nuestros hijos?. ¿Cuándo hacerlo y qué debemos buscar realmente?
- JOSE ANGEL BILBAO SUSTACHA
- hace 5 días
- 4 Min. de lectura
No tienes tiempo: Te lo resumo:
La revisión deportiva sí tiene sentido, pero no para todos ni en cualquier momento. Es importante cuando el deporte deja de ser juego y pasa a ser una práctica regular o exigente, cuando hay síntomas con el ejercicio o antecedentes familiares relevantes. Una buena revisión no es “un papel”, sino una historia clínica dirigida, una exploración completa y, en algunos casos, un ECG bien interpretado. El objetivo es detectar riesgos poco frecuentes pero importantes, prevenir lesiones y ajustar la carga al crecimiento. No se trata de prohibir deporte, sino de practicarlo con seguridad, criterio y tranquilidad.

La respuesta corta es sí… pero no todos, no siempre y no de la misma manera.
La revisión deportiva tiene sentido cuando el deporte deja de ser un juego ocasional y pasa a ser una práctica regular o exigente. El objetivo no es “dar un papel”, sino asegurar que ese cuerpo en crecimiento puede entrenar con seguridad, prevenir lesiones y acompañar un desarrollo saludable.
¿Cuándo está indicada una revisión deportiva?
Hay situaciones en las que una revisión no solo es útil, sino recomendable:
🔹 Antes de empezar deporte federado o competitivo
Entrenamientos estructurados, varias sesiones semanales, competiciones oficiales… aquí la exigencia ya es real.
🔹 Cuando el niño o adolescente entrena 3–4 días por semana o más
Aunque no sea federado, la carga ya importa.
🔹 Si aparecen síntomas durante el ejercicio
• Mareos o desmayos
• Dolor torácico
• Palpitaciones
• Fatiga excesiva
• Falta de aire no habitual
Estos síntomas siempre merecen una valoración.
🔹 Si hay antecedentes personales o familiares relevantes
• Cardiopatías
• Muerte súbita antes de los 50 años
• Arritmias
• Asma mal controlada
En estos casos, la revisión no es opcional: es protección.

¿A qué edad conviene empezar?
No existe una edad mágica, pero sí orientaciones prácticas:
• 6–8 años: deporte recreativo → suele bastar con el control pediátrico habitual.
• 8–10 años: inicio de deporte estructurado → recomendable una valoración básica.
• 10–12 años en adelante: deporte federado o competitivo → revisión deportiva formal.
• Adolescencia: etapa clave por el crecimiento rápido y el aumento de exigencia.
¿Qué debe incluir una buena revisión deportiva?
Una revisión útil no es un trámite rápido. Es una valoración completa y con sentido.
1️⃣ Historia clínica dirigida
La parte más importante.
Preguntamos por síntomas con el ejercicio, lesiones previas, medicación y antecedentes familiares.
2️⃣ Exploración física completa
• Tensión arterial
• Auscultación cardiopulmonar
• Columna y alineación
• Articulaciones y musculatura
• Valoración del crecimiento
3️⃣ ¿Electrocardiograma?
No siempre.
Es recomendable en deporte competitivo o si hay síntomas o antecedentes.
Y debe interpretarse con criterios pediátricos/deportivos.
4️⃣ Otras pruebas (solo si toca)
Ecocardiografía, pruebas funcionales o respiratorias.
La mayoría de niños no necesita pruebas complejas si la historia y la exploración son normales.
¿Qué buscamos realmente?
✔️ Detectar riesgos poco frecuentes pero importantes (cardiopatías ocultas).
✔️ Prevenir lesiones musculoesqueléticas.
✔️ Asegurar que el deporte acompaña al crecimiento, no lo frena.
✔️ Ajustar cargas, descansos y expectativas.
No se trata de buscar enfermedades.
Se trata de dar seguridad y criterio.
Lo que NO es una revisión deportiva
❌ Un trámite rápido “para el papel”.
❌ Un ECG aislado sin contexto.
❌ Una batería de pruebas innecesarias.
❌ Un motivo para asustar a las familias.
Mensaje clave para padres
El deporte es salud.
La revisión deportiva no es para prohibir, sino para que tu hijo pueda entrenar con tranquilidad y sentido común.
Protocolo práctico por edades
(Explicado de forma sencilla)
Nivel 0 — “Deporte-juego”
1–2 días/semana, sin competición exigente.
Objetivo: seguridad básica y consejos preventivos.
Nivel 1 — “Deporte estructurado”
3–4 días/semana o primeras competiciones.
Objetivo: detectar banderas rojas y problemas frecuentes (asma, HTA, sobrecarga).
Nivel 2 — “Competitivo / federado / alto volumen”
≥5 días/semana, tecnificación o deportes de alta exigencia.
Objetivo: cribado cardiovascular formal + prevención de lesiones + optimización de carga.
¿Qué hacer según la edad?
A) 3–5 años
Solo revisar si va a iniciar actividad intensa o hay antecedentes/síntomas.
Valoración breve: historia, auscultación, TA si coopera, locomotor básico.
ECG solo si hay sospecha.
Salida: apto / apto con recomendaciones / derivación si banderas rojas.
B) 6–9 años
Revisión si entra en deporte estructurado o compite.
Historia + exploración + TA + preguntas cardiológicas obligatorias.
ECG si hay síntomas, antecedentes o hallazgos.
En estas edades, la mayoría de hallazgos son benignos: lo importante es saber a quién sí estudiar.
C) 10–12 años
Antes de federarse o si sube la carga.
Historia + exploración + TA + ECG si es competitivo o hay factores de riesgo.
En competitivo, repetir ECG cada 1–2 años es razonable en modelos europeos.
D) 13–18 años
Competitivo, tecnificación, gimnasio intenso o deportes de resistencia.
Historia + exploración + TA + ECG en competitivo.
Asma: revisar control y técnica.
Pruebas avanzadas solo si hay indicación clínica.
¿Qué dicen las sociedades científicas?
Enfoque europeo (ESC)
Favorece cribado en deportistas competitivos con historia + exploración + ECG.
Enfoque estadounidense (AHA)
Prioriza historia + exploración; ECG solo si hay sospecha.
Fútbol juvenil (FIFA/BJSM 2025)
Incluye ECG en cribado juvenil competitivo y plan de emergencia.
Traducción práctica:
• En clubes competitivos → historia + exploración + ECG.
• En entornos escolares → historia + exploración; ECG solo si hay señales de alarma.
¿Qué se encuentra realmente en los ECG?
En jóvenes deportistas, los hallazgos significativos son poco frecuentes:
• Entre 1–2% requieren estudio adicional.
• La mayoría son variantes benignas del desarrollo.
• Hallazgos con potencial relación con muerte súbita: 0,2% en grandes programas de cribado.
Checklist práctico para cualquier revisión deportiva
• Preguntar por síntomas con el ejercicio.
• Revisar antecedentes familiares de cardiopatía o muerte súbita.
• Medir tensión arterial (≥6 años).
• Revisar control del asma.
• Valorar lesiones y carga semanal.
• ECG si: competitivo, síntomas, antecedentes o hallazgos.



Comentarios