top of page

El gran error de regañar con dulzura (y cómo poner límites de verdad)

  • Foto del escritor: JOSE ANGEL BILBAO SUSTACHA
    JOSE ANGEL BILBAO SUSTACHA
  • 14 ene
  • 3 Min. de lectura

No tienes tiempo: Te lo resumo

  • “Regañar con dulzura” suele confundir más que ayudar

  • La clave no es la dulzura, sino la claridad

  • La comunicación no verbal siempre comunica

  • El límite va primero, la empatía después

  • Calma firme = seguridad para el niño


Hay una frase que se repite mucho en crianza: “Hay que regañar con dulzura”. Suena bien. Tranquiliza. Parece respetuosa.Pero en la práctica, muchas familias descubren que no funciona.

No porque falte cariño.Sino porque falta claridad.

El problema de “regañar con dulzura”

Regañar implica una cosa concreta: descargar el enfado del adulto.Aunque se haga con voz suave, aunque se envuelva en palabras bonitas.

Cuando el regaño se disfraza de dulzura, suelen aparecer:

  • Mensajes largos y circulares

  • Explicaciones emocionales en pleno conflicto

  • Apelaciones a la culpa (“me pones triste”, “me haces sufrir”)

  • Límites que se diluyen si el niño llora o protesta

El niño oye palabras… pero no entiende el límite.O aprende algo peor: que el límite es negociable si insiste lo suficiente.

Los niños no necesitan dulzura en el límite

Necesitan seguridad.

Y la seguridad no la da la dulzura, sino:

  • Un adulto regulado

  • Un mensaje breve y claro

  • Una presencia firme

  • Un límite que se sostiene

Decir “hasta aquí” con calma transmite algo esencial:

“Yo controlo la situación aunque tú ahora no puedas.”

Eso no es dureza.Eso es contención.

Comunicación no verbal: el mensaje llega antes que las palabras

Cuando estamos enfadados, el niño ya ha leído:

  • Nuestro cuerpo

  • Nuestra mirada

  • Nuestro tono muscular

  • Nuestra distancia

Incluso en silencio, ya estamos comunicando.

Por eso, no se trata de no usar comunicación no verbal (siempre está ahí), sino de qué comunica cuando estamos enfadados.


Cuando NO ayuda

  • Gestos bruscos

  • Mirada amenazante

  • Invadir el espacio corporal

  • Suspiros, silencios tensos, mandíbula apretada

Aunque las palabras sean correctas, el mensaje es de amenaza o rechazo.

Cuando SÍ ayuda

  • Postura firme pero relajada

  • Gestos lentos

  • Voz baja o incluso silencio

  • Presencia clara sin invadir

A veces no hace falta decir nada: el cuerpo del adulto para la acción y contiene.

¿Y si estoy muy enfadado?

Esto es clave y poco dicho: no pasa nada por estar enfadado.

Lo que sí pasa es cuando el enfado dirige la intervención.

Si el adulto está desbordado:

  • Aumenta la intensidad

  • Se pierde claridad

  • Se rompe la función educativa

En ese caso, lo más sano es pausar:

“Estoy muy enfadado. Ahora vuelvo y lo hablamos.”

Eso también educa. Enseña autocontrol y respeto.

El error más frecuente: explicar demasiado pronto

En pleno desborde emocional, el niño no puede razonar. No es falta de voluntad, es inmadurez neurológica.

La secuencia sana es siempre la misma:

  1. Parar la conducta

  2. Sostener el límite

  3. Acompañar la emoción

  4. Hablar cuando hay calma

Invertir ese orden genera conflicto, no aprendizaje.

Entonces, ¿dulzura o firmeza?

Ni una cosa ni la otra.O mejor dicho: firmeza calmada.

No es gritar. No es castigar. No es amenazar.

Es decir poco, con claridad, y quedarse cerca.

Ejemplo:

“No. Hasta aquí.”(pausa)“Veo que estás muy enfadado. Lo hablamos cuando te calmes.”

Eso no es frialdad.Eso es seguridad emocional.

Qué aprende un niño con límites claros y calmados

  • Que sus emociones caben

  • Que su conducta tiene límites

  • Que el vínculo no se rompe por decir “no”

  • Que el adulto es un lugar seguro, incluso en el conflicto

Un niño no necesita padres dulces ni duros.Necesita adultos claros, calmados y disponibles.

En una frase

Un límite dicho con calma educa más que mil palabras dichas con cariño…si esas palabras no sostienen nada.

Comentarios

Obtuvo 0 de 5 estrellas.
Aún no hay calificaciones

Agrega una calificación
  • Instagram
  • Facebook
  • X
  • Pinterest

© 2024 por Blog de Crianza de Hijos. Creado con Wix.com

Avda. Pau Casals, 15. 3Ducktors PEdiatric Center. 43840 Salou. Tarragona

Telf.: 977076303. Cita Previa

bottom of page